Andrés...


Hace tiempo conocí a la persona que me inspiró el personaje de Andrés / Jorge. YA he contado que "Nuevas experiencias" surge de unas entrevistas que realizó una productora para hacer un documental sobre el mundo swinger, principalmente. Yo no hice tales entrevistas, o más concretamente, no las dirigía. Me limitaba a leerlas y analizarlas para encontrar un patrón de comunicación con el que lanzarla al mercada, a través de una plataforma de streaming y contenido de pago.

Hubo una de esas entrevistas que me llamó la atención. Era la de un escort que había entrado en el mundo de la prostitución masculina --se pudo comprobar que era cierto, al menos en una buena parte de la historia--, porque su hijo, enfermo desde el nacimiento, no tenía solución. La Seguridad Social poco más podía hacer y no le quedaba otra que recurrir a ensayos clínicos o curanderos de dudosa profesionalidad.

El tema es que, sin saber la razón o no teniendo una concreta, la historia de Mamen y Nico empezó a construirse en mi cabeza. Él había contado que una de sus clientes era una señora casada a la que el marido le permitía irse con él. Y que prefería su posición en el matrimonio, que el de alguien ajeno, desconocido y del que su mujer pudiera enamorarse o engancharse. Aquello fue el detonante de la historia. Me interesé por ese chico. Era guapo, creo que catalán, si no recuerdo mal y, en efecto, tenía un hijo con una compañera de trabajo que no quería hacerse cargo de él. En vez de abortar, él sí se ocupó. Las circunstancias de aquella decisión no las conozco, pero tampoco vienen al caso. El hecho es que él, y sus padres, criaron a ese niño.

Era un chico guapo, moreno, de muy buena presencia. Atlético, sonrisa muy bonita, barba de dos días, ojos azules... Solo hablé con él por teléfono, pero las fotos que nos envió como si de un book se tratara, demostraban su belleza.

Hubo un día en que, junto con otra redactora, cuando esta le iba a llamar para preguntarle algo referente a ese documental, se me ocurrió que deberíamos interesarnos por la salud de su hijo. Su perfil, como escort masculino, era un perfil muy particular y nos parecía que podía tener un interés para la audiencia. Aquel día no nos cogió el teléfono.

Cuando iba a mi casa en el coche, pensé en si tal vez no nos había contestado por la gravedad de la enfermedad de su hijo. En alguna ocasión nos dijo que estaba muy enfocada en ese momento en unos ensayos muy particulares que, esperaba le funcionaran. Llegué a casa y me entró una pena inmensa por él. Me daba igual que fuera completamente verdad o no que se dedicara a la prostitución por el hijo o que esto no fuera absoluto. Había un niño enfermo y eso me rompía por dentro.

Decidí que no le volveríamos a llamar. Solo pensar en que el niño pudiera fallecer o que nos lo dijera él mismo de viva voz, me atenazaba la garganta. A la mañana siguiente le expuse a la redactora con la que trabajaba mi decisión y ella, recuerdo, que asintió muy despacio. Nunca supimos nada más de él.

Y el documental se clausuró a la semana. De pronto dejó de interesar esa idea cuando hubo un cambio de dirección y de responsables de la productora. Nunca supe la razón del interés primario ni del abandono posterior. Cobré lo que negocié y me olvidé de todo.

De todo, menos de ese Andrés / Jorge particular. No solo no me olvidé, sino que hoy, es uno de mis personajes.

No sé qué sucedió con él, ni con su hijo, ni si continúa o no en la profesión.

Solo sé que en mis relatos hay un Andrés / Jorge...

Besos, queridos

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